Leo un artículo de una psicóloga titulado “Lo que nadie te ha contado sobre la hipnosis”. En pocas líneas, ha puesto solo conceptos errados sobre la hipnosis.
En realidad, esta persona seguramente sabe bastante de psicología, pero no sabe de hipnosis. Es un hecho común en muchos psicólogos ya que no han estudiado el tema (no tienen por qué hacerlo). O si lo han hecho, han realizado algún curso breve o clase adicional a su formación.

Dice el artículo que “La hipnosis es un proceso por el cual una persona utiliza técnicas de sugestión para inducir a otra a un estado de relajación por el cuál la persona sugestionada se deja llevar focalizando su atención en aquello que se le pide.
Esto no es la hipnosis. El proceso hipnótico es un estado especial de la consciencia donde se establece un “diálogo” con su parte más profunda, a nivel subconsciente (preconsciente) o inconsciente. Se llega a esta parte de la mente mediante frases adecuadamente formuladas y visualizaciones inducidas.
Dice el artículo que “no todas las personas son suficientemente sugestionables como para ser hipnotizadas”. Esto es incorrecto. Todas las personas son hipnotizadas durante toda su vida por los padres, docentes, medios de comunicación, publicidad y otros.
Toda persona puede tener una sesión guiada de hipnosis si lo quiere. Si no lo quiere, no podrá ser hipnotizada por un hipnólogo porque no se trata aquí del dominio de una mente sobre otra. Sin embargo, si lo desea, claro que puede ser hipnotizada.
Leo también lo siguiente: “En lo que respecta a la terapia, se utiliza para casi todo pero una de las «utilidades» que se le otorgan a la hipnosis es tratar de llevar al plano consciente recuerdos que han sido bloqueados en el pasado, incluso llegando a recordar la persona sugestionada cosas que le sucedieron siendo un bebé. A esto se le llama «hipnosis regresiva».“
En realidad, el objetivo de la hipnosis no es modificar el pasado sino que ir modificando el futuro con el acuerdo de la persona que se autohipnotiza.
Y sigue el artículo con esto. “Además si se trata de un/a psicólogo/a cognitivo-conductual la hipnosis es una técnica que raramente utilizará a lo largo de su carrera profesional dado que no está demostrado científicamente que funcione como tratamiento único para ningún trastorno emocional ni tampoco de personalidad y como técnica de relajación (que sería el uso más razonable) aplicamos otras que el/la paciente puede aprender y auto-aplicarse con más facilidad.”
Sin duda que un psicólogo cognitivo-conductual probablemente no usará la técnica de la hipnosis porque no la conoce. Es correcto que no la aplique.
La principal aplicación de la autohipnosis es fortalecer la seguridad y la confianza de la persona, ir eliminando bloqueos y condicionamientos limitantes, fortalecer una autoimagen positiva y mejorar los conceptos que se tenga de sí misma.
Todos recibimos innumerables mensajes negativos y limitantes a lo largo de la vida, que penetran en nuestro subconsciente y nos hipnotizan, generando bloqueos y creencias limitantes. La hipnosis puede reemplazar estos mensajes perturbadores por otros positivos y constructivos. Se requiere mucho menos tiempo para reemplazar los antiguos, porque estos nuevos mensajes son de resultados agradables y deseados. Y, por lo tanto, el sujeto tiende a repetir estas nuevas conductas. Es lo que desea y es lo que conscientemente quiere para su vida.
En casos más complejos siempre será importante que el sujeto se esté atendiendo también con un psicólogo o psiquiatra.
Termina el artículo con lo siguiente. “Es decir, la hipnosis no modifica conductas a largo plazo, no mejora el estado de ánimo a largo plazo y no soluciona problemas por sí sola.“
Las tecnologías actuales demuestran que el proceso hipnótico modifica los circuitos neuronales, cambia los pensamientos predominantes, modifica el ánimo e incluso, modifica coherentemente el organismo físico en diversos aspectos. La hipnosis crea cambios permanentes.
Para explicarlo de manera simple, las sesiones de hipnosis permiten ir cambiando hábitos en la vida de manera mucho más rápida y consistente que largos tratamientos de otro tipo. El comprobar el sujeto que su vida mejora y que obtiene los cambios que le gustan, dado que esto es un premio, tiende a repetirlos. Y así, muy prontamente, los viejos hábitos (de pensamientos y emociones) son reemplazados por los buenos. Cambia la percepción de sí, surge la confianza y la certeza de que la vida puede ser diferente. Y esto, provoca que los cambios sean permanentes.
Para tener buenos resultados con la autohipnosis hay que buscar profesionales de la hipnosis, que son los que saben como enviar los mensajes a la mente profunda, que es la parte nuestra desde donde se comanda nuestra vida. Otros profesionales saben de lo suyo, pero poco saben de la hipnosis. Como un hipnoterapeuta profesional no tiene por qué saber de psiquiatría y no debe meterse en ese campo.